viernes, 2 de marzo de 2018

EL PERIODISTA, L'ESCRIPTORA I EL CONSELLER

C. Matamoros en una imatge de El Periodic
Ricardo González Villaescusa
Josep Vicent Lerma
Levante-EMV, 2 de marzo de 2017

El passat dia 4 de febrer pontificava encertadament el periodista llangardaix Juan Lagardera en la seua clàssica columna de Levante-EMV “No hagan olas” sobre la política de gestió cultural del país dels valencians i la seua presumpta perduda de pes específic en aquesta atribolada legislatura del Govern del Botànic, quan precisament tot un seguit de cessaments de caps de servei (Arqueologia, Museus, Arxius i Biblioteques) de tercer esgraó, pertanyents a la Direcció General de Patrimoni Cultural i Museus de la silent Carmen Amoraga, semblen venir a donar-li la raó en el fet de que el Patrimoni Històric pàreix haver esdevingut una pura assignatura “maría” en el relat d'una Conselleria d'Educació, en la que al marge de la seua evident capacitat d'autoorganització administrativa, la Cultura en majúscula i el llegat patrimonial en particular, resulten al cap i a la fi quasi sempre orgànicament devaluats.

Per més que com mantenen J. Ruíz i R. Montaner en el seu reportatge “Marzà mueve la cúpula funcionarial…” (Levante-EMV, 7-02-2018), els canvis previstos en el departament de Cultura han passat per l´acomiadament de la cap de servei Consuelo Matamoros, ja advocat per nosaltres en una metafòrica coda o cua culinària de l'article “El parto de los montes de la arqueología popular” (Levante-EMV, 15-11-2016), en el que previsorament ja proposàvem “despedir al cocinero”, amb la qual cosa segons pareix es guanyaria una esdevenidora Subdirecció General en la “ventafocs” i en conseqüència ara encara poc eficient àrea orgànica de patrimoni i museus valencians.

Panorama en què els successius retards en la tardana eixida de l'orde (28/2017) de bases reguladores de les subvencions econòmiques del Servei de Patrimoni Moble, de la també hui cessada Carmen Sugrañes, han arribat a armar el colp de dalla pràcticament definitiu de molts dels menuts museus locals que fiten i donen vida cultural a tantes comarques valencianes. En aquest sentit, les administracions públiques tenen i han tingut sempre unes consignacions pressupostàries ínfimes per a intentar satisfer la fam permanent d'aquests museus, amb l'excepció d'alguns pocs centres museístics privilegiats o fundacions, que han engreixat des de fa dècades a recer del pessebre institucional dels subsidis de diners públics, ajudes destinades a cofinançar inversions en equipaments, treballs de catalogació de fons o la programació d'activitats de difusió d'aquesta xarxa, virtual i esfilagarsada, de la resta dels nostres museus.

Perquè al remat i malgrat tot que els logografes del conseller d'Educació Vicent Marzà reivindiquen negre sobre blanc “Un tracte just per al poble valencià, també en cultura” ( Levante-EMV, 19/06/2017), no és menys cert que tal com va descobrir aviat al març de l'any passat al periodista Carlos Garsán l´esmentada més amunt directora general del ram, amb assumida i confessa data de caducitat, Carmen Amoraga, fil per randa “Cultura está en una macroconselleria y eso es parte del problema”. Dialèctica organitzativa, que d'altra banda, ben bé podria resoldre's properament en un senzill canvi del cuiner en cap al front dels fogóns de la cultura valenciana, mentrestant no es resolga la populista baralla de campanari de la tornada de la Dama a Elx, ara també acompanyada per la “Dama de Baza”, demanada al seu torn pel Partido Andalucista al crit de “La Dama pa Baza” des de l´any 2015.

EL PERIODISTA, LA ESCRITORA Y EL CONSELLER

C. Matamoros en una imagen de El Periodic
Ricardo González Villaescusa
Josep Vicent Lerma
Levante-EMV, 2 de marzo de 2016
El pasado día 4 de febrero pontificaba certeramente el periodista Juan Lagardera en su clásica columna de Levante-EMV sobre la política de gestión cultural del país de los valencianos y su presunta perdida de peso específico en esta atribulada legislatura del Govern del Botànic, cuando precisamente una cadena de ceses de jefaturas de servicio (Arqueología, Museos, Archivos y Bibliotecas) de tercer escalón, pertenecientes a la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos de la silente Carmen Amoraga, parecen venir a darle la razón en cuanto a que el Patrimonio Histórico alcanza visos de haber devenido una mera asignatura “maría” en el relato de una Conselleria de Educación, en la que al margen de su evidente capacidad de autoorganización administrativa, la Cultura en mayúscula y el legado patrimonial en particular, resultan a la postre y por lo general orgánicamente devaluados.

Por más que como sostienen J. Ruíz y R. Montaner en su reportaje “Marzà mueve la cúpula funcionarial…” (Levante-EMV, 7-02-2018), los cambios previstos en el departamento de Cultura han pasado por el cese de la jefa de servicio Consuelo Matamoros, ya abogado por nosotros en una metafórica coda culinaria del artículo “El parto de los montes del arqueología popular” (Levante-EMV, 15-11-2016), en el que previsoramente ya proponíamos “despedir al cocinero”, con lo que al parecer se ganaría una futura Subdirección General en la “cenicienta” y en consecuencia ahora aún poco eficiente área orgánica de patrimonio y museos valencianos.

Panorama en el que los sucesivos retrasos en la tardía salida de la orden (28/2017) de bases reguladores de las subvenciones económicas del servicio de Patrimonio Mueble de la también hoy cesada Carmen Sugrañes, han llegado a armar el golpe de guadaña prácticamente definitivo de muchos de los pequeños museos locales que jalonan y dan vida cultural a tantas comarcas valencianas. En este sentido, las administraciones públicas tienen y han tenido siempre unas partidas presupuestarias ínfimas para intentar saciar el hambre permanente de éstos menudos museos, con la excepción de algunos pocos centros museísticos privilegiados o fundaciones, que han engordado desde hace décadas al socaire del pesebre institucional de los subsidios de dinero público, ayudas destinadas a cofinanciar inversiones en equipamientos, trabajos de catalogación de fondos o la programación de actividades de difusión de esta red o malla, virtual y deshilachada, del resto de nuestros museos.

Porque, finalmente y a pesar de que los logógrafos del conseller de Educació Vicent Marzà reivindiquen negro sobre blanco “Un tracte just per al poble valencià, també en cultura” (Levante-EMV, 19/06/2017), no es menos cierto que tal como reveló previamente en marzo del año pasado al periodista Carlos Garsán la mencionada más arriba directora general del ramo, con asumida y confesa fecha de caducidad, Carmen Amoraga, literalmente “Cultura está en una macroconselleria y eso es parte del problema”. Dialéctica organizativa, que por otra parte, bien podría resolverse próximamente en un mero relevo del guisandero jefe a cargo de los fogones de la cultura valenciana, al modo de la sonada destitución del Secretario de Medio Ambiente Julià Álvaro.

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿QUÉ SERÁ DE LA NUEVA LEY DE PATRIMONIO CULTURAL Y MUSEOS?

Iglesia de San Nicolàs de Bari
y San Pedro Mártir
Ricardo González Villaescusa
Josep Vicent Lerma
Levante-EMV, 4 de diciembre de 2017

Quienes seguimos aspirando a que las disciplinas sociales formen piedra angular en la construcción intelectual de la línea argumental de la separación de hechos históricos y juicios de valor, no podemos por menos que congratularnos de la edición del nuevo libro Basta con vivir de la Directora General de Cultura, la escritora Carmen Amoraga, así como de la publicación en el DOGV el 26 de octubre pasado del decreto 107/2017 por el que se aprueba el Reglamento de regulación de las actuaciones arqueológicas en la Comunidad Valenciana. Considerando que este último recupera la figura institucional del missing Consejo Asesor de Arqueología y Paleontología, y que siempre será mejor un reglamento imperfecto, en el cual se consagra la “arqueología de mercado”, que la hasta ahora reinante discrecionalidad administrativa de la incombustible jefa del Servicio de Patrimonio Cultural Consuelo Matamoros.

Dicho lo cual y mediados los artículos de opinión de cosecha propia de la actual añada “Leyes, líos y ayes” (Levante-EMV, 17-03-2017), “Fundaciones, Arte y Patrimonio” (Levante-EMV, 23-05-2017) y “De Reims a Benicarló: Azaña y el Patrimonio Cultural” (Levante-EMV, 31-08-2017), donde loábamos el punto final a la política de permanentes zurcidos de la antigua Ley 4/98 del Patrimonio Cultural Valenciano, alumbrada bajo el primer mandato del adalid de la demolición del teatro romano de Sagunto, Eduardo Zaplana. Además alertábamos sobre la necesidad de arbitrar, en el anunciado Anteproyecto de Ley de Patrimonio Cultural y Museos (LPCyM), los necesarios mecanismos administrativos de la Generalitat de tutoría y regulación públicos del cuantioso patrimonio vernáculo en manos privadas de las rutilantes fundaciones culturales de la burguesía de Mercadona, así como también clamábamos contra el éxodo oculto de obras de arte valenciano como la tabla del Maestro de Perea “San Damián matando a su padre”, de fines del siglo XV, puesto en almoneda en Madrid por la casa de subastas “Fernando Durán”.

Corresponde ahora, para saber dónde nos encontramos administrativamente hablando, recordar el acto oficial “Hacia la nueva Ley de Patrimonio Cultural Valenciano” oficiado en el cubo amarillo de la Universidad Politécnica el pasado 27 de junio por el Subdirector General de Patrimonio Antonio Bravo, junto a la citada más arriba C. Matamoros y la profesora de urbanismo María Emilia Casar, moderados por el maestro de arquitectos F. Taberner.

Mesa redonda en la que se desgranaron y clasificaron de un modo neutro algunas decenas de sugerencias de colectivos y particulares a los futuros contenidos de la misma ley que fue tildada, sin rubor, de ley de cuarta generación, aportados en la preceptiva fase de Consulta Previa, con la inexplicable omisión de propuestas por parte de las asociaciones profesionales de arquitectos. En dicho acto, y desde la perspectiva más política del economista A. Bravo se ironizó en torno a la actual identidad cultural de los valencianos, que fue definida acerbamente por el hecho diferencial de la sistémica infrafinanciación de la Comunitat Valenciana.

En este orden de cosas, con el invierno a las puertas, y sabido por todos que el Consell necesita no menos de una media de 400 días para sancionar en sede parlamentaria sus leyes del cambio, aquellos proyectos y proposiciones que no lleguen a Les Corts como máximo en febrero del próximo año 2018, tendrán una muy difícil plasmación final en letras de molde en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana. Lo que, de paso sea dicho, no acaba de entenderse muy bien, por qué se aprueba un nuevo y durante dos décadas deseado reglamento, y acto seguido se postula tramitar un nuevo marco legislativo, salvo que se quiera hacer bueno el famoso adagio de Romanones.

No deja de abrumar, pues y para terminar este exordio de nuestras cavilaciones leguleyas, qué quiso decir realmente la Directora General C. Amoraga cuando después de la reunión de julio de la Mesa de la Cultura Valenciana, de acuerdo con los plazos de la propia Conselleria de Cultura, anunció que sería finalmente en 2018 cuando la nueva normativa se concretaría. ¿Qué en ese año se aprobaría oficialmente la LPCyM o que entonces ya se dispondría de un primer articulado del texto para remitirlo a la cámara autonómica y quedaría aún pendiente su ratificación parlamentaria para la siguiente legislatura 2019-2023?

martes, 14 de noviembre de 2017

ENTRE TIERRA Y MAR: ZWISCHEN LAND UND MEER

Ricardo González Villaescusa « F. Teichner, Entre tierra y mar: zwischen Land und Meer : Architektur und Wirtschaftsweise ländlicher Siedlungsplätze im Süden der römischen Provinz Lusitanien (Portugal), Mérida : Museo Nacional de Arte Romano, 2008 ». 2 vol: ill. plans, cartes. Résumé en espagnol, portugais, anglais et français, compte-rendu apparu en Bulletin de l'association AGER, 20, 2010, pp.47-48.

Table de matières

1. Einleitung: Vorgeschichte und Organisatorischer Rahmen des Forschungsprojektes
2. Forschungsgegenstand, Fragestellung und Vorgehensweise
3. Monte da Nora (Terrugem, Elvas, Alto Alemtejo)
4. Milreu (Estói, Faro, Algarve)
5. Cerro da Vila (Vilamoura)
6. Marmeleiros (Vilamoura, Quarteira, Loulé, Algarve)
7. Quinta da Abicada (Mexilhoeira Grande, Portimâo, Algarve)
8. Wohnbauten Ländlichersiedlungen zwischen der Späten Eisenzeit und der Frühen Mittelalte
9. Architektonische und Funktionale Analyse Derwirtschaftsbauten
10. Siedlungsgeschichtliche Auswertung
11. Zusammenfassungen
12. Details Römischer Bautechniken
13. Verbreitungslisten
14. Fundkatalog
15. Bibliographie
16. Anhang
17. Anlagen (PDF AUF CD)
(Compte rendu réalisé grâce aux résumés en diverses langues)

Les deux gros volumes qui totalisent plus de mille pages représentent la thèse d’Habilitation de l'auteur, par ailleurs engagé dans un programme de protection du patrimoine portugais. La région d'étude est le sud de la province de Lusitanie qui correspond au sud de l'actuel Portugal. La perspective est diachronique, depuis le monde indigène préromain jusqu’à la période islamique, entre le Ier siècle av. J.-C. et le Xe siècle de l'ère chrétienne, bien que l'analyse se concentre sur la transition entre le second Age du Fer,et l’arrivée des colons italiques consécutive à la conquête romaine. Le point de départ de l’étude est la comparaison entre les établissements de la côte lusitaine et un établissement de l'intérieur à caractère continental, proche de l’ancienne capitale Emerita Augusta (Mérida). Ce choix ne paraît pas bien justifié, tout comme la méthode d’analyse qui ne tient compte que de quelques sites majeurs, comme on pourra l’apprécier par la suite.

La réalisation de monographies pour chacun des sites (Monte da Nora, Milreu, Cerro da Vila, Marmeleiros et Quinta da Abicada) constitue donc la base de l'étude. C'est là qu'on apprécie le travail d'inventaire, d’interprétation, de propositions de restitution, de classification et d’analyse architecturale très fouillé et richement illustré par le deuxième volume qui contient les inventaires, la très riche bibliographie démontrant la bonne connaissance des publications ibériques par l'auteur, les annexes et plus de 200 planches.

À partir de la comparaison des techniques constructives et de l'occupation des différents établissements, l'auteur réinterprète les sites et leurs activités productives. Ainsi, les sites de tradition indigène dont les structures productives ne dépassent guère une activité de subsistance sont illustrés par l’établissement de Monte da Nora qui peut être assimilé à un vicus dont le toponyme antique pourrait être Montobriga.

En revanche, la villa de Milreu, dans le territoire de l'ancienne Ossonoba, représente les riches propriétaires dont les ressources principales proviennent de l'oléiculture (cinq pressoirs) et de la viticulture (trois pressoirs), ce qui correspond à la villa perfecta de Caton. L’établissement devient une riche villa suburbaine tardo-antique dont le fundus est doté de lieux de culte chrétien avant que ses habitants embrassent/adoptent la religion musulmane au IXe siècle.

Le développement historique de Marmeleiros et Cerro da Vila est étroitement lié. Les bases productives des deux établissements ruraux étaient communes : l'exploitation de la côte dans un espace marécageux pourvu d'un quai. L'abandon du premier site avant la fin du Ier siècle ap. J.-C., probablement en liaison avec le comblement de la lagune, conduit à la concentration de la population dans l’établissement de Cerro da Vila. Un processus généralisé de concentration de la production dans les grands sites au détriment des petits établissements, qui disparaissent, est mis en évidence. Dans les grands sites, la qualité des habitats et des programmes de construction conduit l'auteur à interpréter les lieux de production de salaisons et de pourpre comme des industries centralisées relevant d'une "économie de prestige" nécessitant un personnel qualifié. La production tardo-antique et wisigothique est bien supérieure à la simple subsistance comme le démontre la construction de nouveaux bassins (cetariae) en quantité non négligeable. À l'époque islamique est attestée une production fortement spécialisée de céramique vernissée.

Enfin, la villa de Abicada occupait un milieu deltaïque à proximité de Portimão et produisait du garum, avec une structure proche de celle des villae maritimae des IIIe-IVe siècles.

L'analyse amène l'auteur à proposer une lecture différente de la production de garum et de pourpre, qui apparaît comme une activité saisonnière complémentaire des activités agricoles et d'élevage. Pour lui, la ségrégation spatiale et l'incompatibilité des processus de production expliquent une division du travail impliquant que les produits dérivés de la pêche et la pourpre n'étaient pas fabriqués dans les villae mais dans des agglomérations secondaires, ou ce qu'il appelle des établissements marchands ou commerciaux. L'auteur soutient qu’à l’inverse de l'oléiculture et de la viticulture, qui demandent un investissement préalable, les ressources maritimes étaient accessibles à tous.

F. Teichner dresse ainsi un tableau régional montrant des campagnes riches, dédiées à l’exploitation des produits de la terre et de la mer (Entre tierra y mar du titre), mais sans interférences entre les investissements liés à l’une et l’autre de ces productions. À la suite de l’auteur, il faut mettre en rapport ce panorama avec la proche province de Bétique et les grandes productions d'huile. Il faut toutefois objecter à l'auteur que la production de pourpre étant un monopôle de l'État romain ce qui n'est pas le cas pour l’huile, la situation décrite en Lusitanie est bien loin d'être comparable aux petits établissements producteurs de pourpre repérés à Ebusus. Faut-il voir dans ces différences une variabilité régionale ou bien un processus de concentration et de centralisation émanant de l'autorité de l'État romain dès le IIe siècle ?

Pour le reste, c'est un travail qui montre la diversité des campagnes lusitaines : diversité sociale, économique, ethnique..., qui se traduit par une diversité des établissements, des manifestations architecturales et des modes d'occupation du sol. Cependant, bien que les sites étudiés soient importants et la vision beaucoup plus large que le seul corpus analysé, on peut se demander si les conclusions seraient identiques si l'analyse avait été conduite à partir de prospections systématiques réalisées dans des espaces significatifs autour des établissements de référence. Les résultats auraient probablement pu nuancer les contrastes évidents existant entre les deux zones.

L'ouvrage restera une référence sur les campagnes ibériques et plus précisément sur les campagnes du sud de la Lusitanie, témoignant d’une connaissance approfondie de la réalité de terrain comme de la bibliographie ibérique (ce qui n'est pas toujours évident). Il s’agit d’un travail de révision et de réinterprétation des données archéologiques et muséographiques qui a un intérêt majeur pour la connaissance, la protection et la mise en valeur du patrimoine antique portugais

miércoles, 18 de octubre de 2017

PROGRAMA HaMo EL HÁBITAT AGRUPADO EN EL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL

Aglomeración de El Monastil (Elo, Elda)

Jornadas de estudio HaMo / XVII Seminario de Arqueología e Historia de Elda

Terminología y realidad material de las aglomeraciones urbanas infra-cívicas en las provincias hispánicas y galas

La experiencia de la ciudad es universalmente compartida pero su fenomenología es diversa por doquier, por lo que abordar la urbanidad como problema supone afrontar las diferentes “naturalezas” de la ciudad y suponer que las sociedades urbanas de la Antigüedad podían ofrecer la misma diversidad de manifestaciones y denominaciones a sus habitantes que hoy. Es lo que parece deducirse de la enumeración de la Lex Rubria: oppidum, municipium, colonia, praefectura, forum, vicus, conciliabulum, castellum, territorium, donde el carácter urbano de praefectura, forum, vicus, conciliabulum y castellum es ambiguo aun formando parte de una lista de nociones jurídicas posibles, e ilustrando la distancia entre la ciudad sin ambages (oppidum, municipium, colonia) y el hábitat disperso rural en forma de granjas y villae en el territorio. Esas comunidades sin estatuto cívico que acabaron integradas en otras o promocionando a colonias o municipios a lo largo de los siglos II y III d. C. en el norte de África, reflejan un primer estado de integración que pueden hacernos entender los proceso de poliadización o de integración de la idea cívica de polis en occidente y hasta qué punto esa idea podía encontrarse en formación en las provincias de recepción. Ubicada en el extremo occidental del Mediterráneo, la península Ibérica ofrece una posición privilegiada como receptáculo de influencias urbanísticas helenísticas y púnicas y procesos endógenos de concentración residencial previos a la llegada de Roma que habrían dado lugar a las primeras aglomeraciones. En este sentido la península que se ofrece como un crisol de influencias (con todas las formas documentadas: praefecturae, fora, vici, conciliabula y castella) será un lugar privilegiado de inicio de un proyecto que permita delimitar los límites de la problemática en forma de listado de cuestionamientos y problemas a resolver, con el planteamiento de nuevos interrogantes que permitan ampliar la documentación disponible.

Journées d’étude HaMo / XVII Séminaire d’Archéologie et d’Histoire d’Elda

Terminologie et réalité matérielle des agglomérations urbaines infra-civiques dans les provinces hispaniques et gauloises

La problématique de l’urbanité présuppose l’appréhension des différentes “natures” de la ville et la compréhension que les sociétés urbaines de l’Antiquité pouvaient offrir à leurs habitants la même diversité de manifestations et dénominations qu’aujourd’hui. Nous pouvons déduire cette complexité de l’énumération de la Lex Rubria: oppidum, municipium, colonia, praefectura, forum, vicus, conciliabulum, castellum, territorium, où le caractère urbain de praefectura, forum, vicus, conciliabulum y castellum est ambigu, même en faisant partie d’une liste de catégories juridiques possibles, en guise d’illustration de la distance entre la ville sans ambages (oppidum, municipium, colonia) et l’habitat dispersé sous forme de fermes et villae dans le territoire. Ces communautés sans statut civique soit intégrèrent d’autres communautés soit connurent des promotions en qualité de colonies ou municipes entre les IIe – IIIe siècles en Afrique du Nord. Elles sont le reflet d’un premier stade d’intégration qui peut nous faire comprendre le processus de « poliadisation » ou d’intégration de l’idée civique de polis en Occident et comment cette idée pouvait se trouver en formation dans les provinces de réception. Située à l’extrême occidental de la Méditerranée, la Péninsule Ibérique offre une position privilégiée comme lieu de convergence d’influences urbaines hellénistiques et puniques et des processus endogènes de concentration d’habitat préalables à l’arrivée de Rome. La Péninsule Ibérique, qui offre aussi tout le répertoire de notions juridiques documentées (praefecturae, fora, vici, conciliabula et castella) est un espace de référence pour commencer à délimiter la problématique sous forme de liste de questions et problèmes à résoudre, ainsi qu’à poser de nouvelles interrogations qui permettront d’élargir la documentation disponible.

Programa /Programme

10h30-13h30 Apertura
Presidencia Juan Manuel ABASCAL PALAZÓN Universitat d’Alacant
  • Ricardo GONZÁLEZ VILLAESCUSA Université Nice - Sophia Antipolis El proyecto HaMo. La ciudad desde los márgenes
  • Antonio M. POVEDA NAVARRO Universitat d’Alacant / Museo Arqueológico de Elda Fora in agris de Hispania. Una reflexión sobre causas y épocas de aparición a partir de la evidencia de Oretania
16h30-19h
Presidencia Oriol OLESTI VILA Universitat Autònoma de Barcelona
  • Fermín PÉREZ LOSADA Universidade de Vigo Vici y Fora del noroeste peninsular desde una perspectiva arqueológica
  • María Estíbaliz ORTIZ DE URBINA ÁLAVA Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea Forum/φόρου. Un espacio cívico en la construcción política de Hispania Citerior
  • Pedro MATEOS CRUZ Instituto de Arqueología, Mérida - CSIC y Antonio PIZZO Instituto de Arqueología, Mérida / Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma - CSIC Contributa Iulia Ugultania: la realidad urbana y la formación del foro en una ciudad entre Baetica y Lusitania

19h30
Visita guiada al Museo Arqueológico de Elda

9h30-12h
Presidencia Antonio PIZZO Instituto de Arqueología, Mérida / Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma - CSIC
  • Oriol OLESTI VILA Universitat Autònoma de Barcelona Civitas y Fora en el Pirineo central y oriental. La génesis del modelo urbano
  • Frédéric GAYET Université Nice - Sophia Antipolis Évolution des statuts des fora italiens
  • Juan Manuel ABASCAL PALAZÓN Universitat d’Alacant Conclusiones

12h30
Visita guiada a la aglomeración urbana de Elo (El Monastil, Elda)

miércoles, 20 de septiembre de 2017

LA EXPLOTACIÓN DE RECURSOS MARÍTIMOS EN LA ANTIGÜEDAD


R. González Villaescusa, K. Schörle, F. Gayet, F. Rechin (dir.) L'exploitation des ressources maritimes de l'Antiquité. Activités productives et organisation des territoires, XXXVIIe Rencontres Internationales d’Archéologie et d’Histoire d’Antibes & XIIe colloque de l'association AGER, Éditions APDCA, Antibes, 2017. [2-904110-58-5].

Librairie Archéologique
1, rue des Artisans, BP 90, F-21803 Quetigny Cedex
Tél. : +33 3 80 48 98 60 - infos@librairie-archeologique.com

Este volumen, resultado de la organización conjunta de los XXXVIIº Encuentros Internacionales de Arqueología e Historia de Antibes y el XIIº Coloquio de la Asociación Ager, quiere contribuir a la comprensión de la implantación litoral en función de la explotación de los recursos marítimos. El objetivo es comprender la explotación del medio litoral (producción y transformación de productos) y el papel que juegan la producción, circulación e intercambios marítimos en los sistemas de poblamiento y organización territorial. Estos espacios de naturaleza y calidad diferentes y con discontinuidades bioecológicas aportan a sus ocupantes un medio híbrido: a menudo la construcción de estos paisajes antropizados dan cuenta y sacan provecho de esta posición. El volumen presta una particular atención a la gestión de los espacios y paisajes costeros: el hábitat, diques, pastizales, cultivos, salinas y a las interacciones entre las actividades de explotación de los recursos marinos y la explotación agrícola, poniendo en evidencia los estrechos lazos entre la agricultura y la pesca o, incluso, la ganadería.

Cet ouvrage issu de l’organisation conjointe des XXXVIIe Rencontres Internationales d’Archéologie et d’Histoire d’Antibes et du XIIe Colloque de l’Association Ager veut contribuer à la compréhension de l’implantation littorale en fonction de l’exploitation des ressources maritimes. L’objectif est de comprendre l’exploitation du milieu littoral (la production et la transformation des produits) et le rôle de la production, circulation et les échanges maritimes dans les modes de peuplement et d’organisation territoriale. Ces deux espaces de nature, de qualités différentes et avec des discontinuités bioécologiques appor tent aux occupants un milieu hybride : souvent, la construction de ces paysages anthropisés rend compte et tire profit de cette position. Le volume porte une attention par ticulière à l’aménagement des espaces et des paysages côtiers : l’habitat, les digues, les prairies salées, les cultures, les marais salins, et les interactions entre les activités d’exploitation des ressources marines et l’exploitation agraire, en mettant en évidence les liens étroits entre l’agriculture et la pêche, voire l’élevage.

This book results from the joint organization of the XXXVII Rencontres Internationales d’Archéologie et d’Histoire of Antibes and the XIIth Colloquium of the Ager Association. Its main objective is to contribute to the understanding of coastal settlements in light of the exploitation of maritime resources. The aim is to seek a better understanding of the exploitation (i.e. the production and its processing methods) of coastal environments understood as an interface between the land and the sea, and the role of production, circulation and maritime trade for settlements and territorial organization. The land and the sea form two natural spaces with different qualities and discontinuous bioecological systems, yet they create a hybrid environment : human settlements and activities in coastal lands often both reflect and profit from this situation. This volume also paid attention to the distinction between amphibious territories (benefiting from two elements: marshes, lakes and lagoons coastal and rivers, meadows flooded by the sea...) and mixed economies in which communities integrate fishing practices and into their operating systems, which are also agricultural and pastoral.